16/09/2026
El comercio ilegal de tabaco ya no es solo una cuestión de mercancías que cruzan fronteras. Las organizaciones criminales han sofisticado sus operaciones, trasladando parte de la producción al interior de la Unión Europea y aprovechando las diferencias existentes entre países para desarrollar su actividad.
El comercio ilegal de tabaco continúa representando un importante desafío para Europa. Según el informe del Tribunal de Cuentas Europeo, “Lucha contra el comercio ilícito de tabaco en la UE: Esfuerzos fragmentados y lagunas persistentes”, el mercado ilícito provoca pérdidas de alrededor de 13.000 millones de euros al año para los presupuestos de la UE y sus Estados miembros por la evasión de derechos de aduana, IVA e impuestos especiales.
Pero el fenómeno está cambiando. Ya no se trata únicamente de contrabando transfronterizo: las organizaciones criminales han trasladado parte de su producción al interior de la Unión Europea, desplazando fábricas desde Ucrania para acortar las cadenas de suministro y acercarse a los consumidores.
En 2023, los productos ilícitos ya representaban el 8,8% del consumo total de cigarrillos en la UE. Además, el mercado ilegal se extiende a nuevos productos, como los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado, cuyo mercado paralelo alcanza ya cerca de 21.000 toneladas en la Unión Europea.
La magnitud del problema queda reflejada también en las operaciones contra las redes criminales. El informe pone como ejemplo el desmantelamiento de la mayor fábrica ilegal de cigarrillos localizada hasta la fecha en España, vinculada a una organización transnacional activa en otros seis países: Polonia, Ucrania, Rumanía, Grecia, Eslovaquia e Italia. El balance de la operación fue contundente: 20 detenidos, cerca de 31 toneladas de tabaco crudo incautadas y casi tres millones de paquetes de cigarrillos falsificados.
A escala global, las operaciones en las que participó la OLAF durante 2025 permitieron incautar más de 427 millones de cigarrillos ilegales, evitando pérdidas superiores a 178 millones de euros para las arcas públicas.
El informe señala que las definiciones de los delitos, las sanciones, las competencias de las autoridades e incluso la gestión de los materiales incautados varían considerablemente entre Estados miembros. Esta falta de armonización puede favorecer que las redes criminales trasladen sus operaciones hacia aquellos territorios donde encuentran menores riesgos.
A ello se suma otro factor clave: el intercambio de información entre países sigue siendo lento o incompleto. Según los auditores europeos, solo una minoría de las incautaciones analizadas dio lugar a un intercambio de información con las autoridades competentes de otro Estado miembro.
El comercio ilegal de tabaco es un fenómeno cada vez más sofisticado y transnacional. Combatirlo requiere una respuesta igualmente coordinada, con criterios comunes, mayor intercambio de información y una estrategia europea capaz de cerrar las brechas que actualmente aprovechan las organizaciones criminales.
La colaboración ciudadana es clave en esta lucha. Si conoces un punto de venta ilegal, ¡denúncialo! Puedes hacerlo a través de nuestro buzón o la app #No Contrabando. No lo dudes, actúa.